ZONA DE MICO-CUENTOS

Lo máximo en lo mínimo

MICRO-CUENTOS.
 

Condensar las narraciones, las experiencias, la vida, la impaciencia y los sueños en una elipsis. La imaginación del lector da el complemento a la brevedad de esta historias.

CRETINOS

En cada ocasión que hacía un trabajo especial, en la casa del licenciado García, me ofrecía una exquisita comida. Eso sí, sin una gota de alcohol. Lo cual me era desconcertante.

El licenciado, cuando menos en los momentos en que realizaba los trabajos, sostenía en su mano izquierda una copa, de fragante brandy de Jerez.

Una ocasión, me develó su colección de licores y vinos. La joya de la cava era un brandy, sin marca, con más de cien años.

Me permitió olfatearle. Definitivamente, delicioso. Dulce aroma. Se adhería en mi nariz. Imaginé cómo se sentiría en mi paladar.

Murió el licenciado García, un sábado, mientras limpiaba la cava polvosa. Vacié el brandy en una botella cualquiera. Llené la botella con un brandy comercial. Sus hijos no dudaron en catar el licor. Lo disfrutaban en el velorio como indiscutibles conocedores. Cretinos.

EL DINOSAURIO

1

El dinosaurio se había despertado. Se hubo descubierto, diciéndose a sí mismo: a chinga, no me había acordado de qué había hecho esa noche.

2

El dinosaurio se había despertado. Hubo de reflexionar: ¡qué sueño tan pesado! Parece que han pasado millones de años.

3

Se había despertado el dinosaurio. Había entendido que ya no es parte de este mundo. Hubiera sido el mejor momento de evolucionar. Se lo había perdido.

EL MICHO DE SCHORÔDINGER

1

El gato se cansó de estar dentro de la caja, de que especularan si estaba vivo o muerto. Aburrido, se fue a ronronear en su tejado favorito.

2

Los científicos replicaron el experimento de la caja de Schrödinger. Por décadas han debatido: está vivo o muerto.
Durante el congreso internacional, discutieron durante largas semanas. Al regresar al laboratorio, encontraron al gato, definitivamente, muerto.
La autopsia reveló, muerte por hambre y sed. Los científicos debatieron, de nuevo, ¿A quién se olvidó de cuidar al gato?

3

Y, como buenos científicos replicaron el experimento. Compraron dos gatos, uno para el experimento; el otro, para e control.
En días subsecuentes, el ayudante alimentó a los gatos puntualmente. El gato le brincó a la cara, al abrir la caja, lo rasguño. Salió huyendo por la ventana. Seguía vivo, comentó el ayudante, sin especulaciones.
El gato de control, no huyó, ni rasguño al ayudante. Seguía vivo en la comodidad de la caja. Medio muerto de envidia por la escapada de su compañero; pero, vivo.
 

©Derechos de autor. Todos los derechos reservados.

Information icon

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.